NACIMIENTO
FALLECIMIENTO
Luis Gracia Martín nació en Zaragoza en 1955. Antes de iniciar sus estudios universitarios, en sus tiempos juveniles —entre sus 13 y 18 años—, desarrolló una extraordinaria carrera deportiva como atleta. Logró ser campeón juvenil de Exathlon de Aragón en dos ocasiones y en la prueba de salto con pértiga en 1978 batió el récord, consiguiendo una de las mejores marcas nacionales juveniles de España en aquel año. Sin embargo, tuvo que abandonar esta práctica deportiva porque sufrió una lesión grave en unos campeonatos. Posteriormente, tras cursar una brillante licenciatura en Derecho en la Universidad de Zaragoza, se embarcó en un, calificado por él mismo, “reconfortante viaje en la nave de la Ciencia del Derecho penal, en la grata y enriquecedora compañía de su ejemplar Maestro, el Profesor José Cerezo Mir”. Luis Gracia Martín obtuvo su Cátedra de Derecho penal en la Universidad de Zaragoza en 1990. Su objeto de estudio ha sido el poder punitivo y el Derecho que lo regula y limita. Sus investigaciones las ha realizado desde el punto de vista de la Ciencia del Derecho penal y la Filosofía del Derecho, la Filosofía política o la Antropología cultural para el entendimiento del Derecho en general y del Derecho penal en particular.
En relación con su obra científica, cabe destacar que Luis Gracia, por una parte, profundizó en el dogma epistemológico de la doctrina y de la Filosofía del finalismo en el marco de la teoría general del delito de acuerdo con el modelo welzeniano ortodoxo que le transmitió su Maestro, y lo enriqueció considerablemente con su trabajo en España, Alemania y Latinoamérica hasta el punto de demostrar su viabilidad en la actualidad en palabras de Bernd Schünemann. Bernardo Feijoo ha destacado que convirtió la antigua cátedra de Zaragoza de José Cerezo Mir en un centro universitario de primer nivel para la defensa del pensamiento de Hans Welzel. Luís Greco ha subrayado asimismo que Luis Gracia Martín ha sido el representante más importante de la herencia de Hans Welzel fuera de Alemania. Por otra parte, Luis Gracia cultivó la vertiente política de la doctrina y de la Filosofía del finalismo, a la que consideraba una «Filosofía general sobre el hombre, la sociedad y el Estado, esto es, una Filosofía ética, social, política y jurídica, y así también una Filosofía del conocimiento». Por su magnífica carrera investigadora recibió múltiples reconocimientos y condecoraciones nacionales y extranjeros, así como numerosos Doctorados Honoris Causa de varias Universidades.
Además, la formación de sus alumnas y alumnos en las asignaturas relacionadas con el Derecho penal fue otra constante en la vida de Luis Gracia, tanto en la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza durante algo más de cuarenta años, como en los diversos foros académicos en los que participaba en España, en Alemania o en “nuestros países hermanos del otro lado del Océano Atlántico”, como le gustaba resaltar. Muchas generaciones de estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza hemos ensalzado el carácter magistral de sus clases y su esfuerzo para que comprendiéramos las bases de la Parte General del Derecho penal y los delitos de la Parte Especial.
Su magisterio permanece vivo en la huella profunda que ha dejado en la Ciencia del Derecho penal y en quienes, desde ella, seguimos dialogando con su pensamiento y aprendiendo todavía de su rigor y de su exigencia intelectual.